El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) sostuvo un encuentro con diversas asociaciones rurales en respuesta a la actual sequía que afecta al país. Durante la reunión, el ministro Alfredo Fratti señaló que la región más comprometida se ubica al sur del Río Negro, y anticipó que la decisión sobre la declaración de una emergencia agropecuaria se tomará la semana siguiente.
Fratti detalló los esfuerzos previos, mencionando la colaboración con entidades como el Banco República, microfinancieras, el BPS y el Ministerio de Economía. Explicó que para la próxima semana, la prioridad es integrar los informes más recientes de Inumet (Instituto Uruguayo de Meteorología). Este análisis conjunto permitirá identificar con precisión «científica» no solo las áreas con sequía, sino aquellas afectadas por una «crisis climática» más profunda, que se manifiesta con mayor frecuencia como escasez hídrica, aunque también puede implicar falta de alimentos.
El ministro enfatizó que aún no se dispone de la totalidad de la información necesaria para realizar tal declaración, especialmente en lo que respecta a la delimitación precisa de las zonas afectadas, ya sea por departamento o por seccional policial. Por esta razón, afirmó que la emergencia agropecuaria no sería declarada de inmediato, dejando abierta la posibilidad para la próxima semana.
Fratti también desmintió lo que consideró una «idea equivocada» de que la inacción es inevitable sin una declaración formal de emergencia. Subrayó que el gobierno dispone de diversas herramientas y medidas de apoyo, muchas de las cuales no dependen directamente de dicha declaración. Aunque reconoció que el Fondo Agropecuario de Emergencia fue encontrado «sin fondos» al asumir la administración, aclaró que esto no impide al gobierno atender situaciones críticas, ya que el Ministerio de Economía está al tanto y hay disposición de recursos para enfrentar estas contingencias.
Por su parte, la plataforma Campo Unido, que agrupa a seis organizaciones agropecuarias, presentó al Ministerio un panorama detallado de la situación que atraviesa cada sector productivo. En el marco del encuentro, también sugirieron la implementación de un protocolo de acción a futuro para mejorar la respuesta ante eventos similares.
Pablo Perdomo, de las Cooperativas Agrarias Federadas (CAF), enfatizó la preocupación inmediata de los productores: «El desafío más apremiante para cualquier productor es cómo asegurar el suministro de agua para su ganado en las próximas horas o días si la lluvia no llega». Perdomo añadió que, según lo comunicado en la reunión, las herramientas para abordar la situación están siendo elaboradas, lo que a su vez activa otras acciones que ya se están ejecutando.
La principal demanda de las gremiales fue la creación de un «protocolo anticipado» para evitar la gestión de crisis reactiva, o «apagar incendios», ante cada episodio de sequía. Buscaron que el Estado uruguayo, a menudo percibido como «pesado», pueda actuar con mayor celeridad y previsibilidad a través de un esquema coordinado para futuras contingencias.
En un desarrollo aparte, desde el departamento de Canelones, el intendente interino Pedro Irigoin dio a conocer una serie de iniciativas municipales destinadas a mitigar los efectos de la sequía, una preocupación creciente entre los productores locales. Irigoin informó que la intendencia, en colaboración con OSE, está brindando asistencia a 180 familias para consumo humano y a más de 50 productores para el suministro de agua para animales.
Calificó la situación como «angustiante», destacando las múltiples necesidades que enfrentan numerosas familias. Entre las acciones concretas, mencionó la expansión de la red de perforaciones en el departamento, tanto en terrenos comunitarios como privados, para asegurar un acceso más amplio al recurso hídrico. Asimismo, la escasez de agua para riego es una preocupación adicional, advirtiendo que sus repercusiones se sentirán con fuerza durante el invierno.
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